martes, 7 de agosto de 2007

¿Y tú qué sabes?


Al fin he visto la famosa película y lo cierto es que da que pensar. Que la física cuántica sea una manera científica de seguir la pista de Dios me parece muy interesante.
De manera resumida y según lo que creo haber entendido, en primer lugar se habla de lo ilusorio del que creemos mundo real o material, la física cuántica asume que la materia no existe. Si descomponemos la materia en su más pequela partícula (o hasta el rastro de ella), el átomo, éste átomo no es material, y es más los electrones aparecen y desaparecen no sabemos donde. O sea que lo que consideramos materia no está compuesto por materia. Esta explicación validaría en cierto sentido la teoría hinduista o budista dee "maya".

Otro de los puntos destacables es que matemáticamente existe un gran número de probabilidades de que ocurran cosas o de que las percibamos, para ello necesitamos mirar, entonces sólo ocurrirá una de ellas, en la que nosotros pongamos la atención, nosotros decidimos qué es lo que va a pasar.

Se habla también de las conexiones neuronales que hacemos, y que según estemos habituados a hacer un tipo de conexión y no otra, nos hacemos dependientes de un tipo de emociones y conductas relacionadas a esas emociones.

Sobre los pensamientos hablan de la experiencia de Masaru Emoto con sus fotografías de los cristales del agua, es algo que hay que probar (a mí me salió). Da que pensar, si los pensamientos hacen eso con el agua qué no harán con nosotros.

Otra cosa es que todos somos uno. Para mí esto es el sentido de la compasión del budismo, compasión no es sentir lástima por los demás sino ser conscientes que todos estamos conectados. Pensando en esas probabilidades matemáticas, las otras personas no serían más que las otras probabilidades de distintas realidades de uno mismo pero sujeto a otras variables interactuando en las respectivas experiencias. Por tanto deberíamos pensar cuando vemos por ejemplo a alguien que pide dinero en la calle ¿Qué necesitaría yo si estuviera en esa situación?, no es dar caridad sino ir mucho más lejos. Lo cierto es que cuesta imaginar a alguien con el que no tengas una buena relación que sea otra probabilidad alternativa de uno mismo... ahí ves la cantidad de trabajo que tenemos.

Las buenas y las malas acciones según la película no existen, son sólo probabilidades de hacer cosas, unas acciones nos elevan y otras no. Bueno, para mí el hecho de elevarnos o no es resultado de buenas o malas acciones, estoy de acuerdo eso sí, que Dios no nos castiga, sino que somos nosotros quienes no aprendes la lección. Si hay que buscarle un sentido a la experiencia de estar vivo es la búsqueda de la elevación. Estoy de acuerdo de que nos hacemos adictos a un tipo de experiencias (Karma), y que el no superar esa adicción nos mantiene inmóviles en un mismo lugar, hay que intentar superar las pruebas, si no es así ¿qué sentido tiene el repetir una y otra vez experiencias no satisfactorias?

Repite una y otra vez que nosotros somos Dios al poder ser creadores de nuestra propia realidad, esta afirmación me parece muy rotunda. En mi opinión podemos decir que tenemos a Dios dentro de nosotros pero no podemos decir que seamos Dios, Dios nos supera, es demasiado grande como para abarcarlo y entenderlo. Lo que sí que creo es que si seguimos por el camino de la elevación, nos acercará más a él, a entenderlo y a ser más consciente de que está en nosotros.

En la película no hablan de la muerte, quizá n o tenga sentido si hablamos de física cuántica, aunque en ese caso tampoco deberían hablar de Dios. De todas maneras me ha parecido una película interesante aunque en estos temas la verdad es lo que uno internamente siente que es verdad y esta película ha sido una media verdad para mí.

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